¿Porque Prohibir el Tundiki?

Un aporte a la Resolución del Comité Nacional Contra el Racismo y toda forma de Discriminación

Por: Alejandro Fernandez Gutierrez

Evo Morales y la China Morena
Evo Morales y la China Morena

En Bolivia es casi imposible dejar de bailar y más aún prohibirla, y a esto hago mi contribución con dos hechos que desde mi generación me tocó vivir. El primero se remonta al año 1998 cuando el periódico Cochabambino, Los Tiempos reportaba un sismo que sacudió tres comunidades vallunas y la otra al año 2014, cuando una pasarela cayó sobre bailarines, músicos, y público en general en pleno Carnaval de Oruro.

Aún queda en el registro digital lo que el periódico Los Tiempos reportaba, “El 22 de mayo el cono sur del departamento (Totora, Mizque y Aiquile) fue sacudido por un devastador terremoto de 6,8 en la escala de Richter. La desgracia dejó más de 60 muertos, además de cientos de casas y edificios destruidos”, y a pocos días de realizarse una de las entradas más festivas en la ciudad de La Paz, el Gran Poder.

A esto debemos sumar que bailarines, comerciantes y hasta ciudadanos (imagino que los más fanáticos del Gran Poder), no podían creer lo ocurrido en esta región, pero más aún que el Gobierno boliviano quisiera prohibir la fastosa entrada y todo tipo de fiesta, como muestra de solidaridad por lo ocurrido; pero, entre conversaciones, protestas y muchas amenazas, se logro recorrer la fiesta del Tata (nombre que lleva el santo Jesús del Gran Poder), hasta el siguiente mes.

A pocas semanas del inicio del mes de Junio y como tal, la fiesta del Gran Poder ocupo las angostas y curveadas calles de la

Caporales
Caporales

ciudad de La Paz, mientras miles de ciudadanos bolivianos aún sufrían el after shock por las perdidas tanto humanas, como materiales a raíz del sismo. El pueblo paceño disfruto un fin de semana de derroche de dinero en cerveza, alcohol, comida y demás lujos.

El segundo hecho se remonta a lo ocurrido el año 2014 en el Carnaval de Oruro, cuando el periódico Opinión reportaba, “Al menos dos fallecidos y 20 personas resultaron heridas en el desplome de una pasarela en la avenida 6 de Agosto, Oruro, en pleno desarrollo de la entrada del Carnaval de Oruro”. Lo que no se reporta es que después de dos horas de llanto y música fúnebre la fiesta debió continuar. Tan pronto como salieron los primeros rayos del sol, el derroche de alegría y la conexión umbilical a la cultura comenzó. La música, los danzarines y la fastuosa entrada del Carnaval continuó como si nada hubiera ocurrido.

Estas dos experiencias solo para mencionar de las que me tocó vivir, me llevan a una reflexión del si ahora el pueblo boliviano tomara conciencia de la Resolución Ministerial con el tema del Tundiki. Lo cierto es que las manifestaciones artísticas y/o culturales que tiene nuestro país, como la danza, han demostrado ser el cordón umbilical que nos conecta a varias de nuestra rutas, historia y cultura; aspecto que, hoy me lleva a la conclusión de decir que es casi imposible dejar de bailar, hablar y hasta sentir la danza en nuestro país, esto como un buen preámbulo de lo que vengo ha decir. ¿Porque dejar de bailar el Tundiki?, ¿Porque el pueblo Afroboliviano, esta tan molesto con esta parodia llamada “danza”?, ¿Qué análisis podemos sacar desde el lente social? ¿El Tundiki denota historia o cultura?

Debiéramos comenzar hablando de manera muy breve sobre que entendemos por cultura y para esto tomaremos los paradigmas de la escuela antropología clásica que sugiere, “cultura consiste en un conjunto de creencias y practicas esenciales para un grupo y que, como tales, son inmutables y compartidas por igual, por todos sus miembros” (Martin 2005:44). Entendiendo esta conceptualización, debiéramos entonces conectar con nuestras danzas, como la construcción de creencias, las cuales llegan a un consenso silencioso para luego reafirmar la expresión de un determinado grupo.

Tundiki cara pintada de negro

Ahora hablemos de lo que es el Tundiki y de lo que no es. El Tundiki según el audio y video que presenta la Asociación de Conjuntos del Folclore Oruro Bolivia ACFOBolivia, mencionan que, “Los negritos, que es una derivación de la danza del Tundiki ancestral constituye otro de los atractivos de la entrada del Carnaval, danza satírica y burlesca, que fue creada para imitar los movimientos y facciones de los negros traídos en la colonia. Esta danza es originaria de los valles altos subtropicales y de nuestro país y principalmente de la región de los Yungas con una fuerte influencia de elementos nativos populares. El uso de frutas, collares, naranjas y pendientes de uvas, pipa descomunal, cara pintados de negro con betún, chiri de lana en la cabeza simulando la cabellera de los negros, pantalonetas cortas de los negros de tropa, la fabricación rudimentaria de bombos o timbales, reco recos y maracas de frutas naturales quieren asimilar la saya originaria de los Afrobolivianos, que tienen su habitad en los Yungas. La música es rítmica de percusión y canticos son acomodados a melodías de moda de la actualidad del carnaval como los huaños, canciones y otros, siempre picarescos en sus versos y las contorsiones del cuerpo rusticas y exageradas…”

Pero, para el pueblo Afroboliviano, a quienes hacen alusión en su descripción, esta danza no representa lo mencionado. Empecemos mencionando “quieren asimilar la saya original de los afrobolivianos, que tiene su habitad en los Yungas”. Primero si quieren asimilar la Saya es bueno que sepan que esta compuesta por instrumentos que se les llama cajas, y hay un tambor mayor que simboliza la autoridad entre las demás cajas, este es el encargado de dirigir a las cajas más pequeñas. La caja que apoya al tambor mayor o asentador, es el tambor menor, o cambiador. El gangingo, es la caja mas pequeña y destaca por su sonido singular al igual que la cuancha, fabricado de un trozo de bambú y los instrumentos son tocados con un instrumento llamada Jaucaña y el palo que toca la cuancha está hecho de palo de colo.

Cantante de la Saya Afroboliviana

La Saya es la manifestación cultural de resistencia y reivindicación del pueblo Afroboliviano y esta acompañado por canticos que representan la opresión sufrida durante la colonia, reclaman sus derechos, le cantan al amor, a los políticos y hasta a la madre tierra. Segundo, ningún integrante de la saya se pinta la cara, nacieron negros, nacieron oscuros, nacieron sin necesidad de pintura en la cara, y estoy seguro que morirán así. Tercero, sus cabellos no son lana, cada uno de ellos consiste en una raíz que es ubicada en un folículo piloso y en un tallo que se proyecta hacia arriba por encima de la superficie de la epidermis. La zona papilar dérmica está compuesta, como de todo ser humano, de tejido conjuntivo y vasos sanguíneos, que proporcionan a cualquier pelo las sustancias necesarias para su crecimiento, y si aún no queda claro, vienen enrulados desde el vientre de sus madres.

Integrantes de la Saya Afroboliviana

Por estas tres simples razones, esta danza no es, ni se asimila y ni mucho menos representa la SAYA de los AFROBOLIVANOS, que para terminar, la palabra SAYA significa trabajo en conjunto acompañado de un cantante principal. El Tundiki como resultado es nada más que una mofa, burla, y sátira al pueblo Afroboliviano y a toda la descendencia Africana, quienes gracias a la colonia, perdieron todo conexión con su lengua, su historia y su cultura, forzados a recrear una nueva identidad sin necesidad de ofender a su entorno (a los aymaras e indígenas que vieron en esta parte de las américas) y que con mucho honor y coraje lograron sobrevivir a la opresión.

El Tundiki siempre ha sido una manifestación racista y discriminadora para un pueblo que más allá de haber perdido toda conexión con sus raíces tiene que soportar la parodia de esta danza, la cual tan solo representa la humillación y el genocidio que sufrieron aquellos primero negros traídos al cerro rico de Potosí.

Estas son razones que fundamento para prohibir una “danza” que se camufla entre lo que si es cultura e historia y finalmenteTundiki bailarin nos lleva a ese cordón umbilical del que mencionaba al comienzo de este ensayo. Pero al mismo tiempo, estoy consiente que sí ni un Sismo, ni la caída de una pasarela han podido prohibir las manifestaciones cultural/artística, tengo la certeza que mucho menos una Resolución Ministerial lo hará, pero acudo al raciocinio de quienes participan en esta danza para que reflexionen sobre su actuar en esta parodia, la cual no es danza, no es historia ni mucho menos cultura.

En Bolivia hoy gozamos de un reconocimiento multiétnico y pluricultural donde existen más de 36 culturas con su propio auto-reconocimiento, entonces pregunto ¿Porque no hacer de esa identidad una celebración de expresiones culturales, en vez de lastimar y recordar al pueblo Afroboliviano el como la colonización destruyo su hogar, su identidad, su cultura, interpretado a través del Tundiki?

Tú ciudadano boliviano que eres mestizo, aymara, y de seguro no Afroboliviano deja de hacerte la burla del genocidio a los Afro descendientes a través del Tundiki, deja que los ancestros que murieron muy valientemente por la construcción de este país y quienes sin protesta alguna aportaron a lo que hoy es Bolivia; libre, autónoma e independiente, descansen en PAZ.

Dejemos que los términos de cultura e historia se manifiesten en espacio culturales creados para la valorización de nuestra identidad y no para la parodia, la moja, la burla y la validación de un genocidio causado al pueblo Africano. Por qué el Tundiki no es cultura, no es historia y no honra la memoria de los ancestros africanos, hoy te invito a que reflexiones y pienses antes de bailar el Tundiki.

Una mirada a los Yungas
Una mirada a los Yungas